EL SUEÑO DE BETO
Anoche BETO tuvo uno de esos sueños difíciles de entender y aun más de explicar. Son de esos sueños que solo se pueden soñar una vez y tu memoria los guarda para vivir de por vida con ellos y que de todas maneras al finalizar del camino no son muchos y tan solo pueden contarse con los dedos de una mano, con el peligro de que sobren dedos. Al tratar de entender el sueño Beto, quien era un niño curioso, como todo niño de siete años, busco el viejo libro de sueños de su abuela, que por demás se encontraba descuadernado, y maltratado por los años y los tratos poco responsables de sus hermanos y abuela. Su abuela le había enseñado desde que aprendió a leer que en ese libro podría encontrar una serie de posibilidades de lo que podría ser un sueño, el significado de los sueños que el tendría a lo largo de su vida.Como era apenas obvio Beto, no sabía bien cómo funcionaban esos libros, era la primera vez que lo buscaba, puesto que nunca en su corta vida había tenido un sueño que lo dejara tan impactado y tan inquieto con lo que podría ser o significar.Por otro lado su gran consejero, su abuelo, le había enseñado hasta el cansancio que ese tipo de libros, no eran libros en realidad y que lo único que hacían era generar unas expectativas que no eran justas con la misma gente que los leía. Razón por la que nunca, a pesar de ya haber tenido sueños, sintió curiosidad por leerlo, porque siempre vio a su abuelo como un ser sabio e inmaculado entre muchos otros, que había generado dicha sabiduría a partir de sus muy buenos hábitos de lecturas y lo que la misma vida le había enseñado. Beto abrió con cuidado el libro, temeroso de que su abuelo lo viera y pudiera regañarlo o emprender un discurso como o hacia con sus hermanos mayores. al abrir el libro y ojearlo con el cuidado que le caracterizaba, entendió el mecanismo de búsqueda con el que funcionaba el libro; Era un libro de sueños que acogía la forma de diccionario, es decir, traía palabras en orden alfabético, por lo que procedió a recordar lo mas emblemático de su sueño y buscarlo en el libro. Se quedo por un minuto pensando, intentando sacar tan solo una de las cosas que eran únicas en ese sueño hasta que pensó que la palabra PRADERA era la que podría definir dicho sueño; procedió a buscar la palabra y la ansiedad se fue apoderando de él, lo que se notaba cuando dejaba a un lado la delicadeza con la que trataba el libro para cambiarla con la impaciencia de saber que significaba su sueño.Por fin, y aunque pareció una eternidad, llego a la letra P donde encontró palabra como Papa, Papá, Pasto, Pared, Pasta, Palancas, entre otras muchas, pero no pudo encontrar Pradera, cuando se percato de ello, al libro le faltaba una hoja, la hoja donde se encontraba las palabras que empezaban en PR y terminaba con las palabras que empezaban con las letras PU.Fue así como Beto encontró frustrado su primer intento de saber que significaba su sueño.Sin embargo no se dio por convencido y su mente se volvió a volcar los recuerdos de su sueño para encontrar otra cosa, dentro del sueño, que le fuera representativo y de esa forma emprender una nueva búsqueda; pero esta vez no demoro un minuto sino dos encontrarlo y pensó que una segunda frase importante en su sueño era CIELO. Logrando su primer cometido se remitió a la buscar la letra C en el libro, circunstancia que nuevamente le pareció como un minuto de eternidad. Pero por fin la encontró y como si fuera cuestiones del Destino, aunque Beto o sabía que era eso del destino, llego a la pagina donde se encontraba la palabra CIELO en su primer intento, leyó las posibles interpretaciones y le pareció que ninguna se acomodaba al tipo de cielo que el había soñado, el libro hacia referencias a cielos oscuros, nublados, nocturnos, de verano, lluviosos, pero ninguno de ellos era el cielo de Beto, el sueño que había soñado.Fue ahí cuando Beto empezó a entender las palabras que su abuelo le replicaba cada vez que veía que su abuela o hermanos, cogía ese libro. El libro no era otra cosa que una serie de palabras caprichosas que alguien ponía y les daba el mismo significado que el más le convenía. Pensó entonces en dejar el libro y por lo tanto su búsqueda, pero reflexiono y se pregunto así mismo, si era capaz de vivir tranquilo son saber aunque sea algo de lo que posiblemente significaba su sueño, el se conocía perfectamente, y sin pensar o decir una sola palabra, volvió a abrir el libro, mientras que pensaba en otra palabra que le representara su sueño. Esta vez no se demoro uno, ni dos minutos, le costó más trabajo y le llevo el tiempo de 4 minutos recordar que su sueño tenia flores, así que llevo sus manos en busca de la letra F, pasando así una nueva eternidad, ya no encontrar la letra F si no la palabra Flores, al leer de manera detallada lo que podría significar un sueño con flores, encontró que el concepto era tan general, y no podría quedarse con ese significado porque en ningún momento encontraba que el significado se refiriera a las flores con las que había soñado, esos nardos que nunca había visto despierto en su corta vida, fue así como la impaciencia se volvió a ponderar de él y furioso y desilusionado cerro el libro lo puso en el están y salió del estudio si musitar palabra, sin darse cuenta que su abuelo había presenciado los sucesos del estudio, ya que, como todo abuelo tenia su lugar secreto en el lugar favorito de la casa, un lugar que ni siquiera su amada esposa, la abuela de Beto conocía de su existencia. El abuelo con su paso tranquilo salió en la búsqueda de su nieto Beto, puesto que sabía que si había buscado con tanta insistencia algún significado era porque se encontraba realmente inquieto con algo y quería saber que era. Toco la puerta del cuarto que Beto compartía con su hermano Hernán, dos años mayor que él, en busca de Beto, quien se encontraba entre las sombras de la habitación pensativo, tratando de encontrarle sentido a ese sueño que se estaba convirtiendo en su intranquilidad. El abuelo toco, y le pregunto a Beto si podría pasar, Beto acento con la cabeza y el abuelo cruzo la habitación a paso lento, Beto una vez acento le quito la mirada a su abuelo y siguió mirando en dirección de la ventana. el abuelo sin decir nada mas, le dijo " CUENTAME EL SUEÑO", Beto le volvió la mirada asombrado, de no saber como el abuelo sabia del sueño, y aun mas como sabía que era ese sueño lo que lo tenía pensativo, El abuelo por su parte no estaba dispuesto a revelar el porqué porque ello implicaría descubrir el lugar que él durante tanto tiempo había guardado de manera celosa, incluso de su amada esposa, razón por la que sentándose en la cama de Hernán, no musito palabra alguna. Beto comenzó con la narración: Estoy yo en una verde Pradera, tan verde, como las tierras inexploradas por el hombre, donde solo se cultivan Nardos, Nardos cuyas formas, tamaños y colores no son parecidas a otras flores si quiera; el cielo, no es estrellado, ni de verano en un cielo que se cubrió de Arco iris, completamente, es un cielo donde abundan los colares.En el centro del jardín, me encuentro yo jugando con conejos, a los que no le importan las flores, si no que al contrario las cuidan celosamente, yo estoy vestido con mi pijama que cubre todo mi cuerpo y que es de rayas, la pijama que me regalo mi madre antes de morir. Al pasar un tiempo de juego a lo lejos veo como una figura femenina se acerca a mí, yo no me muevo, aunque no la reconozco, no me quiero mover, su presencia me trae paz y tranquilidad, es el complemento perfecto para el lugar en donde estoy, lleva puesta un pijama igual a la mía. Su cabello es oscuro, como la noche oscura, corto, y lleva la esencia de las estrellas en el, es hermosa, es una mujer única, no recuerdo haber visto belleza alguna abuelo. Beto finalizo su relato esperando que su abuelo le diera su interpretación. El silencio inundo la habitación, el abuelo se paró de la cama y comenzó a caminar por el espacio que existe entre las dos camas, pensativo, intentando darle sentido a la narración que previamente había escuchado. Por fin el abuelo rompió el silencio y dijo de manera fehaciente, sin estar temeroso de se! TU MAMÁ! Beto lo miro asombrado y pregunto mi mamá, pero porque abuelo, si la mujer que se me acerca no es mi mamá, porque dices que es mi mamá no Hijo replico su abuelo, no estoy diciendo la mujer que aparezca en tu sueño sea tu mama, es el ángel que ha enviado tu mama para que este contigo. Beto no lograba entender. Veras Hijo, a tu mama le gustaban los nardos, mas que cualquier otra flor en el mundo, y sabemos que le encantaban las flores, tanto así que odiaba los conejos que se las comían, por otro lado encontraba fascinante los colores del arco iris, y soñaba con conocer pastos nunca pisadas por el hombre.Hijo tu madre te ha puesto en su mundo ideal, junto con el pijama que te regalo antes de morir, y puso allí un ángel hermoso, para que cuidara de ti. Beto por fin le encontró sentido a su sueño y sintió tranquilidad, pudiendo descansar nuevamente.